El acuerdo alcanzado entre México y Estados Unidos para cumplir con el Tratado de Aguas de 1944 ha sido considerado como una solución viable para ambas partes. La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que el país no comprometerá más agua de la que le corresponde y que se seguirá monitoreando la situación para compensar la entrega de agua que no se pudo realizar en este quinquenio. La liberación de 249.163 millones de metros cúbicos de agua para Estados Unidos a partir de la semana del 15 de diciembre es parte de los términos pactados. Este acuerdo se da luego de la amenaza de Donald Trump de imponer un arancel del 5 por ciento a los productos mexicanos si no se cumplía de forma inmediata con el tratado.