proceso del ginecobstetra agresor, es solo el comienzo de un largo camino hacia la reparación del daño causado y la prevención de futuros casos de violencia obstétrica.

El colectivo Con Ovarios ha demostrado que la unión y la lucha constante puede lograr resultados concretos en la búsqueda de justicia para las víctimas de violencia obstétrica. Esperamos que este caso sirva como ejemplo para que se tomen medidas enérgicas contra cualquier tipo de violencia de género en el ámbito médico y que se garantice un trato digno y respetuoso a todas las mujeres en el momento de dar a luz.

Es necesario seguir trabajando en la sensibilización y capacitación de los profesionales de la salud para prevenir casos de violencia obstétrica y garantizar un parto respetado para todas las mujeres. La justicia ha comenzado a hacerse presente, pero aún queda mucho por hacer para erradicar esta grave problemática en México y en el mundo.