ás cercano. Hay un lavadero de ropa y un baño común en la parte posterior del lugar. Gerardo muestra con orgullo su litera, que tiene algunas fotos de su hija y su papá, con la frase nunca más.

En este anexo, los internos reciben terapias individuales y grupales, así como actividades recreativas para ocupar su tiempo de forma saludable. Muchos de ellos llegan con adicciones a diversas sustancias y con historias de violencia y delincuencia. El objetivo es que logren rehabilitarse y reintegrarse a la sociedad de manera positiva.

Gerardo planea regresar a su pueblo una vez que haya completado su rehabilitación. Quiere alejarse del mundo del narcotráfico y reconstruir su vida junto a su hija y su padre. Sabe que el camino no será fácil, pero confía en las herramientas que ha adquirido en este anexo para seguir adelante.

Mientras tanto, sigue mostrando sus heridas con valentía, como un recordatorio de todo lo que ha superado y de todo lo que está dispuesto a dejar atrás. Su historia, como la de muchos otros en este lugar, es un testimonio de esperanza y lucha por un futuro mejor.