La Administración de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos interceptó mensajes de texto entre traficantes de heroína en Chicago y México durante la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en Iguala, Guerrero. Según el Archivo de Seguridad Nacional en Washington, esta información no fue compartida con investigadores del caso hasta años después. Kate Doyle y Claire Dorfman, del Archivo de Seguridad Nacional, señalan que si esta información hubiera llegado a tiempo, podría haber ofrecido pistas críticas para la investigación. Los mensajes interceptados son resultado de la investigación de la DEA en Chicago sobre una célula del cártel Guerreros Unidos (GU). La agencia tenía autorización judicial para monitorear los teléfonos Blackberry de los integrantes del grupo delictivo. Según el agente de la DEA jubilado Mark Giuffre, se sabía que Iguala era un reducto del cártel Guerreros Unidos. La DEA descubrió que el cártel contaba con un sistema sofisticado para trasladar drogas a Chicago y dinero de regreso a México en los parachoques de autobuses de pasajeros que viajan entre ambas ciudades, incluyendo Iguala. Algunos de estos mensajes habían sido divulgados públicamente, pero el Archivo de Seguridad Nacional señala que la serie completa de los mensajes no había sido revelada hasta este viernes. ‘Los mensajes de texto dejan claro que dos miembros de GU estaban reaccionando en tiempo real a la violencia que ocurría en Iguala’, cuentan Doyle y Dorfman. ‘El caos en Iguala esa noche fue un desastre’. La falta de entrega oportuna de esta información a los investigadores puede haber afectado significativamente el curso de la investigación sobre la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa.
