El sarampión está mostrando un aumento alarmante de casos en 2025. En México, se han reportado 4 mil 353 casos y 17 muertes hasta el 1 de septiembre de 2025, según la Secretaría de Salud. Ante esta situación, es crucial conocer la efectividad de la vacuna, incluso si se administra después de contraer la enfermedad.

El sarampión es altamente contagioso, por lo que es fundamental estar informado sobre cuándo vacunarse para prevenir su propagación. Aunque la vacuna contra el sarampión es una herramienta poderosa para prevenir la enfermedad, su eficacia disminuye si se administra una vez que ya se ha contraído el virus. Esto se debe a que los síntomas suelen aparecer una semana después de la exposición al virus, según el Manual de MSD.

Por esta razón, es importante actuar con rapidez en los primeros días de posible contagio, siguiendo las recomendaciones de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC). La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Secretaría de Salud han hecho hincapié en la importancia de cerrar las brechas de inmunización durante este brote de sarampión.

La SSA, a través de su ‘Protocolo de Vacunación contra Sarampión durante Brote’, recomienda la vacunación a las personas que se encuentren en riesgo de contagio. En este sentido, es vital acceder a la vacuna disponible de forma gratuita en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para protegerse.

Es fundamental recordar que la vacunación masiva y el fortalecimiento de los esquemas de rutina son clave para contener la propagación del sarampión. Al vacunarse, se reduce el riesgo de experimentar síntomas graves de la enfermedad, sin importar la edad. Por tanto, vacunarse es la mejor forma de protegerse contra el sarampión y prevenir su propagación en la sociedad.