Autoridades del Gobierno federal y de la Fiscalía del Estado de México han informado sobre la desarticulación de una banda delictiva vinculada al cártel de La Familia Michoacana, que operaba en al menos 14 municipios del sur de la entidad. Esta organización criminal se dedicaba al cobro de extorsión y el secuestro exprés, estableciendo una amplia red a través de diversos establecimientos comerciales distribuidos por la región sur y norte del Estado de México.
La banda delincuencial se encargaba de vender productos y materiales de construcción a un precio mucho mayor que el del mercado, además de extorsionar a través de minas, carnicerías, expendios de huevo, granjas de pollo y porcinas, así como establecimientos de venta de alimentos y forrajes. En el marco de la denominada Operación Liberación, se logró la captura de ocho integrantes de esta mafia.
La red criminal desmantelada controlaba parte del sector de la construcción en la región sur del Estado de México, utilizando prácticas violentas para disolver organizaciones de transportistas y conformando entidades como el Sindicato Libertad y el Sindicato Bradosva, encargados de la venta de material en varios municipios. A través de estos falsos sindicatos, obligaban a la población a adquirir productos a precios controlados, como grava, arena, varilla, cemento, mortero, yeso, entre otros utilizados en la construcción.
En el municipio de Valle de Bravo, los comerciantes eran obligados a adquirir materiales a través del Sindicato Bradosva y de las casas de materiales Jimex, propiedad de uno de los detenidos. Otra de las empresas ‘autorizadas’ por la banda era ‘Construrama’. Esta operación se enmarca en la estrategia nacional contra la extorsión anunciada por las autoridades el pasado 6 de julio, demostrando el trabajo conjunto para combatir la delincuencia organizada en el Estado de México.
