Ante el impacto del huracán Erick en Oaxaca y su cercanía con las costas de Guerrero, el Gobierno estatal ha tomado medidas preventivas para proteger a la población de posibles riesgos mayores. En Acapulco, se suspendió la movilidad en calles y avenidas, así como el cierre de oficinas administrativas durante jueves y viernes. Se habilitaron 21 refugios temporales en 11 municipios costeros, donde unas mil 200 personas evacuadas de zonas vulnerables se resguardan actualmente.

Protección Civil de Guerrero ha mantenido la alerta máxima, especialmente en la región Costa Chica, debido a las fuertes lluvias que continúan afectando gran parte del estado. En Acapulco, se esperan olas superiores a los 3 metros y un aumento del nivel del mar, por lo que se ha colocado bandera roja en las playas, exhortando a la población y visitantes a evitar ingresar al agua.

Se prevén inundaciones en zonas bajas como Punta Diamante y en fraccionamientos construidos en áreas de humedales. Elementos de la Guardia Nacional y Policía Estatal realizan operativos de vigilancia en zonas comerciales y tiendas de autoservicio para prevenir actos de saqueo, aunque hasta el momento no se han reportado incidentes graves que pongan en riesgo la vida de la población.

Brigadas especiales han evacuado a personas adultas mayores en zonas de mayor riesgo y las han trasladado a refugios temporales para garantizar su seguridad. El puerto de Acapulco permanece cerrado a la navegación, así como suspendidas todas las actividades acuáticas. La circulación vehicular en algunas carreteras se ha visto afectada debido al riesgo de deslaves y crecida de ríos.

Las autoridades han mantenido un llamado constante en redes sociales para alertar a la población sobre los riesgos del huracán Erick, que alcanzó categoría 3 y tocó tierra la madrugada de este jueves en varias zonas de Oaxaca. Se espera que las condiciones climáticas mejoren gradualmente, pero se pide a la población mantenerse atenta a las indicaciones de Protección Civil y autoridades locales.