El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha presentado la primera acusación por narcoterrorismo contra Pedro Inzunza Noriega y su hijo Pedro Inzunza Coronel, miembros del cártel de Sinaloa. Esta es la primera denuncia contra cárteles mexicanos desde que el presidente Donald Trump firmó una orden en febrero para declarar a estas organizaciones como terroristas. La acusación se relaciona con el tráfico de heroína, cocaína, fentanilo y metanfetaminas ante una Corte federal de San Diego, California. Ambos individuos pertenecen a la fracción de los Beltrán Leyva y son apodados como ‘El Sagitario’ y ‘El Pichón’. Víctor Cuén, fiscal auxiliar ejecutivo del Departamento de Justicia, mencionó que los Inzunza obtenían cocaína colombiana y la transportaban a Estados Unidos por aire, mar y tierra, además de estar implicados en el envío de fentanilo. Se ha revelado que el patriarca, Pedro Inzunza Noriega, ha traficado decenas de miles de kilogramos de drogas a territorio estadounidense. Tanto padre como hijo serán perseguidos hasta ser presentados ante la Corte de California, donde podrían recibir penas severas, incluida la pena de muerte, bajo las leyes antiterroristas. En un contexto relacionado, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó a Jesús Alfredo Beltrán Guzmán, también conocido como ‘El Mochomito’, por su presunta participación en la distribución de drogas a Estados Unidos. Beltrán Guzmán es hijo de Alfredo Beltrán Leyva y sobrino de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán. Se le acusa de estar involucrado en el asesinato de Halexy Guadalupe, un agente asignado al Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, en diciembre de 2024. Pedro Inzunza Noriega inició su carrera delictiva como enlace financiero entre grupos del crimen organizado.