La inflación en México se aceleró más de lo esperado en abril, alcanzando el 3.93 por ciento, por encima de las estimaciones de los economistas. A pesar de esto, se mantuvo dentro del rango objetivo del Banco de México (3 por ciento, con variación de 1 punto porcentual), lo que sugiere un posible recorte de la tasa de interés de medio punto por parte de Banxico la próxima semana.
La inflación subyacente, que excluye artículos volátiles como alimentos y combustibles, también aumentó del 3.64 por ciento al 3.93 por ciento. Estas cifras podrían influir en la decisión de Banxico, que ha estado reduciendo las tasas de interés en un intento por estimular la economía.
México evitó por poco una recesión técnica en el primer trimestre de este año, con un crecimiento del PIB del 0.2 por ciento impulsado por el sector agrícola. Sin embargo, la debilidad en los sectores de servicios e industrial plantea desafíos para la economía mexicana.
Las políticas arancelarias de Donald Trump han generado incertidumbre en los inversionistas, y hay preocupaciones sobre el impacto en las exportaciones mexicanas a Estados Unidos. A pesar de esto, algunas empresas continúan invirtiendo en diversos sectores, mientras que otros se muestran cautelosos respecto al futuro.
Según una encuesta de Citi, los analistas pronostican que la inflación en México cerrará en 3.8 por ciento en 2025 y 2026. También se espera un crecimiento del PIB del 0.1 por ciento este año y del 1.5 por ciento el próximo. La próxima decisión de Banxico y los desarrollos en las políticas arancelarias de Estados Unidos serán clave para el panorama económico en México.
