nformación de la Secretaría de Economía mexicana. Sin embargo, este acuerdo llegó a su fin en mayo de 2019 y desde entonces se ha estado negociando un nuevo convenio que establezca reglas justas para ambas partes. La imposición de aranceles a los tomates mexicanos podría tener un impacto en los consumidores estadounidenses, ya que se espera que el precio de este producto aumente en el mercado. Además, también podría afectar a los agricultores mexicanos, quienes tendrían que buscar otros mercados para sus productos o enfrentar una competencia desleal en Estados Unidos. En medio de estas tensiones comerciales, el sector agroalimentario de México sigue siendo uno de los más importantes para la economía del país, generando miles de empleos y contribuyendo significativamente a la balanza comercial. Se espera que las negociaciones entre ambos países continúen en busca de un acuerdo beneficioso para ambas partes, pero por el momento, los aranceles a los tomates mexicanos son una muestra más de las tensiones comerciales que existen entre México y Estados Unidos.