rados de la Policía Municipal de Poza Rica, y posteriormente su cuerpo fue encontrado sin vida en un terreno baldío en la colonia Adolfo Ruiz Cortines. La Fiscalía General del Estado abrió una carpeta de investigación por este caso, pero hasta el momento no ha habido avances significativos en el esclarecimiento de los hechos.

Las denuncias de violencia y acoso por parte de elementos del Estado hacia las y los buscadores de personas desaparecidas en Veracruz no son aisladas. En los últimos meses, se han reportado diversos casos en los que integrantes de colectivos de búsqueda han sido amenazados, intimidados y agredidos físicamente. Esta situación ha generado un clima de temor y desconfianza entre las familias que buscan a sus seres queridos desaparecidos.

Ante esta situación, organizaciones de la sociedad civil y defensoras de derechos humanos han exigido a las autoridades estatales y federales que garanticen la seguridad y la integridad de las y los buscadores en Veracruz. Es fundamental que se investiguen a fondo los casos de violencia y se lleve ante la justicia a los responsables, para evitar la impunidad y proteger a quienes realizan esta labor tan importante en un contexto de violencia e impunidad.

La violencia y el acoso contra las y los buscadores de personas desaparecidas en Veracruz son una muestra más de la grave crisis de desapariciones forzadas y violencia en México. Es urgente que las autoridades tomen medidas efectivas para proteger a las y los buscadores y garantizar el derecho a la verdad y la justicia para las miles de familias que buscan a sus seres queridos desaparecidos.