La Fiscalía General de la República ha asumido la investigación de lo sucedido en el rancho de Teuchitlán, donde se encontraron restos óseos, zapatos y pertenencias de personas presuntamente reclutadas por el Cártel Jalisco Nueva Generación. Se analizarán dos hipótesis si la Fiscalía de Jalisco dejó sin resguardo el sitio después de que la Guardia Nacional lo tomara en septiembre, o si hay vínculos entre las autoridades de procuración de justicia y los grupos criminales. En septiembre, la Guardia Nacional recibió un reporte de un sobreviviente del reclutamiento y al llegar al rancho fueron atacados por el grupo armado, logrando tomar control de la propiedad y posteriormente dejando la investigación en manos de la Fiscalía de Jalisco. Sin embargo, el fiscal Alejandro Gertz señaló omisiones por parte de las autoridades locales, como la falta de pruebas a las evidencias encontradas y la ausencia de un dictamen definitivo sobre la antigedad e identidad de los restos hallados. Además, no se procesaron debidamente los vehículos encontrados y no se dio intervención inmediata a la FGR por los delitos de posesión de armas de fuego de alto calibre y delincuencia organizada. Gertz señaló que aún no se han establecido con precisión los vínculos entre autoridades locales y los carteles delictivos que operan en la región, aunque hay declaraciones de personas secuestradas que lo afirman. Se investigará si las omisiones de la Fiscalía estatal se deben a incapacidad o si hay complicidad con los criminales. El jefe de la policía de Tala está detenido debido a indicios que lo vinculan con el reclutamiento de personas en el rancho Izaguirre.
