En un hecho sin precedentes, las autoridades mexicanas realizaron la entrega masiva de 29 capos del crimen organizado a Estados Unidos como parte de un intercambio para evitar la imposición de aranceles del 25 por parte del presidente Donald Trump. El traslado de los detenidos, solicitados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por sus presuntos vínculos con organizaciones criminales, se llevó a cabo en el marco de una reunión entre el Gabinete de Seguridad de México y el secretario de Estado de EU, Marco Rubio, para revisar los avances alcanzados en el combate a las drogas, en particular del fentanilo.

Especialistas en seguridad pública, como David Saucedo, consideran que esta acción fue una especie de ‘ofrenda’ a Donald Trump para evitar los aranceles que entrarían en vigor el próximo 4 de marzo y atender las demandas del gobierno estadounidense. El traslado masivo de capos del crimen organizado también ocurrió luego de que Estados Unidos designara a seis cárteles mexicanos como organizaciones terroristas, cumpliendo así con la orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump al inicio de su administración, medida que entró en vigor el 20 de febrero.

Entre las personas trasladadas a Estados Unidos resalta el nombre de Rafael Caro Quintero, fundador del Cártel de Guadalajara y señalado por las autoridades estadounidenses por el asesinato del agente de la DEA, Enrique ‘Kiki’ Camarena en 1985. También se destaca la presencia de Vicente Carrillo Fuentes, alias ‘El Viceroy’, hermano del extinto Amado Carrillo Fuentes, ‘El Señor de los Cielos’, quien fue jefe del Cártel de Juárez.

Esta entrega masiva de capos del crimen organizado a Estados Unidos ha generado controversia y discusión en ambas naciones, planteando interrogantes sobre la efectividad de este tipo de acuerdos en el combate al narcotráfico y la seguridad en la región. La situación sigue en desarrollo y se esperan nuevas declaraciones por parte de las autoridades involucradas en este intercambio histórico.