En una operación de alto secreto llevada a cabo por el gobierno mexicano, se logró trasladar a Estados Unidos a 29 miembros destacados de la delincuencia organizada que se encontraban detenidos en distintos penales de México. Entre los trasladados se encuentran figuras de gran relevancia en el mundo del narcotráfico, como Rafael Caro Quintero, acusado del asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena Salazar en 1985, y fundador del cártel de Caborca.

Asimismo, se identificó la presencia de los hermanos Miguel Ángel y Omar Treviño Morales, líderes de Los Zetas y responsables de las masacres de migrantes en San Fernando, Tamaulipas Antonio Oseguera Cervantes, conocido como Tony Montana y hermano del líder del cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), así como Vicente Carrillo Leyva, ex cabecilla del cártel de Juárez, y José de Jesús Méndez Vargas, fundador de La Familia Michoacana.

Estos narcotraficantes son buscados por autoridades estadounidenses desde hace décadas, debido a su participación en la creación y liderazgo de importantes organizaciones dedicadas al tráfico de drogas, desde cocaína, mariguana y heroína, hasta drogas sintéticas y fentanilo en años recientes.

El operativo de traslado, en el que participaron personal de las secretarías de la Defensa Nacional y de Seguridad y Protección Ciudadana, implicó el despliegue de aeronaves a distintos aeropuertos del país, desde donde los detenidos fueron llevados a la terminal aérea militar de Santa Lucía para posteriormente ser enviados a territorio estadounidense.

Hasta el momento, el gobierno mexicano ha proporcionado pocos detalles sobre la operación, que se llevó a cabo con gran discreción y rapidez. Los detenidos enfrentan cargos por tráfico de drogas, lavado de dinero y homicidios, y se espera que su custodia y entrega formal a las autoridades estadounidenses se realice bajo los protocolos correspondientes.