estructuración si los posibles aranceles de Trump en México podrían afectar a la producción en otras plantas de la empresa en el país norteamericano, ni tampoco hizo referencia a posibles cambios en sus inversiones en México. Nissan estableció en 1966 su primera planta en México y actualmente cuenta con dos plantas de producción en el país, una en Aguascalientes y otra en Morelos, donde fabrica varios modelos, incluido su popular sedán compacto Sentra. La compañía japonesa se suma a otras empresas automotrices que han expresado su preocupación por las políticas comerciales de Trump, que han planteado amenazas de aranceles y cambios en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), ahora rebautizado como TMEC. Entre las principales compañías del sector que han alertado de los daños potenciales de las medidas del presidente estadounidense figura Toyota, lamentando en varias ocasiones los efectos negativos que tendrían nuevas tarifas para la industria. También General Motors ha reconocido los riesgos para su negocio que supondrían aranceles más altos en su actividad manufacturera en Norteamérica. En este clima de incertidumbre económica, Nissan se muestra expectante ante la posibilidad de que los aranceles propuestos por Trump puedan impactar en su producción en México, país del cual exporta un gran volumen de vehículos a Estados Unidos. La empresa japonesa reconoce la gravedad de la situación y se prepara para buscar alternativas, incluso el traslado de su producción a otro lugar, si los aranceles finalmente se aplican.