La situación en Oaxaca se ha vuelto cada vez más preocupante en los últimos meses, con el gobernador Salomón Jara Cruz enfrentando una creciente ola de críticas y protestas por parte de la sociedad oaxaqueña. El descontento se ha articulado en un movimiento que pide la revocación de mandato en 2026, ante la implementación de medidas impopulares y el aumento de la delincuencia en el estado.

Entre las principales problemáticas que enfrenta Oaxaca se encuentran la escasez de medicamentos, la falta de atención en hospitales, un alarmante aumento de la violencia con casos de asesinatos, feminicidios, robos y desapariciones forzadas. La inseguridad es tal que incluso el equipo de coordinación de giras del gobernador sufrió un intento de asalto reciente.

Según las estadísticas de la Fiscalía General del estado de Oaxaca, en 2024 se reportaron 697 desapariciones forzadas por parte de particulares y en enero de este año se registraron 69 homicidios. Además, la imposición de proyectos como un basurero en Xoxocotlán controlado por grupos sindicales ha generado controversia.

La gestión de Jara Cruz se ve marcada por un alarmante nepotismo, destacando el control que ejerce su hermano en el ayuntamiento de la capital por encima del alcalde. Recientemente, la hija mayor del gobernador fue designada delegada del Infonavit en el estado, generando críticas y denuncias de corrupción.

Además, persisten las acusaciones de persecución contra movimientos sociales, periodistas y defensores de derechos humanos en el estado. La situación en Oaxaca es cada vez más compleja y preocupante, con la población exigiendo cambios y mejoras en la gestión gubernamental para garantizar la seguridad y el bienestar de todos los ciudadanos.