El Congreso de Morelos, con mayoría morenista, destituyó a Uriel Carmona Gándara como fiscal general del estado por faltas graves y no cumplir con los requisitos de permanencia en el cargo. Carmona había estado vinculado a proceso por presuntos delitos relacionados con su desempeño, entre ellos, retraso de la justicia, encubrimiento por favorecimiento y feminicidio en auxilio, así como tortura. A pesar de ganar amparos en todos los casos, la titular del Poder Ejecutivo, Margarita González Saravia, solicitó su destitución. En sesión ordinaria, con 16 votos a favor y cuatro en contra, los diputados separaron a Carmona de su cargo y recibieron una terna propuesta por la gobernadora para designar al nuevo fiscal general Leonel Díaz Rogel, Édgar Maldonado Ceballos y Fernando Blumenkron Escobar. Carmona había sido nombrado en 2018 al final del gobierno de Graco Ramírez y su período terminaría en 2027. En la misma sesión, Carmona solicitó un desafuero contra el diputado y ex gobernador Cuauhtémoc Blanco por acusaciones de violación en grado de tentativa. Tras su destitución, Carmona Gándara señaló en una entrevista televisiva que el Congreso no le dio la oportunidad de defenderse y que evaluará si promueve algún medio de defensa por la decisión tomada.
