En una conferencia de prensa realizada ayer en Washington, el presidente estadounidense, Donald Trump, reiteró su intención de desterrar a los 1.8 millones de palestinos de la franja de Gaza y adueñarse del enclave costero. Durante el encuentro con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, Trump señaló que Estados Unidos se hará cargo de Gaza, prometiendo desmantelar todas las armas peligrosas y bombas sin detonar, nivelar el terreno y crear desarrollo económico que genere una cantidad ilimitada de empleos y viviendas para la población de la zona.
El mandatario no descartó la posibilidad de desplegar tropas estadounidenses en Gaza para garantizar la seguridad en la región, afirmando que si es necesario, lo harán. Ante la pregunta de quién viviría en Gaza una vez que Estados Unidos se adueñe de la zona, Trump sugirió que podría convertirse en un hogar para la gente de todo el mundo.
Por otra parte, Trump insistió en que los palestinos que habitan en Gaza deben ser acogidos por Jordania y Egipto, propuesta que ambos países han rechazado. El presidente estadounidense visualiza a Gaza como la ‘Costa Azul de Medio Oriente’, destacando que la presencia de Estados Unidos en la región aportará una gran estabilidad, no solo para Israel, sino para todo el Medio Oriente.
En cuanto a la posibilidad de enviar tropas estadounidenses a Gaza, Trump indicó que lo hará si es necesario para garantizar la paz y la seguridad en la zona. El presidente manifestó su visión de una posición de propiedad a largo plazo, destacando que la presencia de Estados Unidos en Gaza será beneficiosa para la región en su conjunto.
La propuesta de Trump ha sido calificada por la agencia Ap como descarada, generando polémica y rechazo por parte de la comunidad internacional. La incertidumbre respecto al futuro de Gaza y el destino de sus habitantes sigue latente, mientras Estados Unidos plantea sus planes de adueñarse del enclave costero.
