en México ha sido marcada por la violencia, la falta de acceso a servicios básicos y la discriminación, lo que pone en duda que el país cumpla con los estándares de un tercer país seguro.En resumen, el programa Quédate en México implementado por Trump y reinstaurado ahora por Biden, pone en entredicho la capacidad de México para ofrecer una protección adecuada a las personas migrantes que esperan su proceso de asilo en nuestro territorio. La presidenta Claudia Sheinbaum ha anunciado un plan de ayuda para migrantes mexicanos, pero aún se desconocen las acciones concretas para garantizar la seguridad y atención de migrantes de otras nacionalidades. Expertos y organizaciones de derechos humanos señalan que México no cumple con las garantías necesarias para ser considerado un tercer país seguro. La situación de los solicitantes de asilo en México es preocupante, ya que la violencia, falta de acceso a servicios y discriminación son una realidad que enfrentan a diario. Mientras tanto, el debate sobre la viabilidad de México como un tercer país seguro continúa sin una respuesta clara.
