Durante la primera quincena de enero de 2025, la inflación en México se moderó a 3.69 por ciento anual, según datos del INEGI. Este descenso representa una disminución respecto al cierre del año anterior, cuando la inflación se ubicaba en 3.99 por ciento anual. Esta tendencia a la baja ha sido constante en los últimos cinco periodos, siendo la lectura más baja desde febrero de 2021.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un aumento quincenal de 0.20 por ciento en la primera mitad de enero, siendo el más bajo desde 2019. Expertos como Andrés Abadía, economista en jefe para LATAM en Pantheon Macroeconomics, señalan que esta moderación se debe a la desaceleración de la demanda interna, condiciones financieras restrictivas y patrones climáticos favorables. Sin embargo, las presiones subyacentes están en aumento, lo que podría generar preocupación en algunos sectores.
La moderación de la inflación se vio reflejada principalmente en el componente no subyacente, que pasó de 4.91 por ciento anual a 3.60 por ciento anual. Por otro lado, la inflación subyacente, que excluye precios volátiles, se situó en 3.72 por ciento anual, la más alta desde octubre del año pasado.
En cuanto a los productos agropecuarios, los precios se moderaron a 1.06 por ciento anual, destacando la deflación en frutas y verduras con 6.11 por ciento anual. En el caso de los servicios, se observó una tasa de 4.82 por ciento anual, la más baja desde julio de 2022. Por otro lado, las mercancías se ubicaron en 2.75 por ciento anual, mostrando una aceleración en las últimas tres quincenas.
En resumen, la inflación en México se ha mantenido en niveles relativamente bajos durante la primera quincena de enero de 2025, aunque se observa un aumento en las presiones subyacentes. Se espera que las autoridades económicas sigan de cerca esta tendencia para tomar las medidas necesarias en caso de que sea necesario.
