El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha comenzado su segundo mandato con una serie de órdenes ejecutivas que tienen un impacto significativo en la política de inmigración y comercio del país. Horas después de asumir la presidencia, Trump firmó órdenes que restringen el derecho al asilo para la mayoría de los migrantes y suspenden programas de incorporar refugiados.

Además, ha desplegado a las fuerzas armadas a la frontera y restaurado el programa Quédate en México, que obliga a los solicitantes de asilo a esperar en territorio mexicano mientras se evalúan sus casos en los tribunales estadounidenses. Trump también ha anunciado la creación de una comisión federal para evaluar los acuerdos comerciales existentes y proteger la economía, empresas y trabajadores estadounidenses.

Entre las medidas adoptadas, el presidente ha ordenado cancelar la aplicación de teléfonos CBP One para solicitar citas en los puntos de ingreso en la frontera y ha anunciado que los indocumentados ya no recibirán permisos humanitarios para ingresar temporalmente a Estados Unidos y trabajar mientras se evalúan sus casos de asilo.

Además, Trump ha designado a los cárteles de droga como organizaciones terroristas extranjeras, y ha insinuado la posibilidad de aplicar acciones militares estadounidenses contra ellos. En un evento ante 20 mil simpatizantes, el presidente firmó órdenes ejecutivas, incluyendo la retirada de Estados Unidos del Acuerdo Climático de París y el establecimiento de medidas más estrictas en la frontera con México, como la negación de ciudadanía a los hijos de indocumentados nacidos en Estados Unidos.

Las acciones tomadas por el presidente Trump en sus primeros días en el cargo reflejan su enfoque en materia de inmigración y comercio. Estas decisiones tendrán un impacto significativo en la política interna y externa de los Estados Unidos.