ronto repunte en la recaudación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en combustibles ha sido uno de los aspectos más destacados en materia fiscal durante el presente año. Según datos de la Secretaría de Hacienda, entre enero y noviembre de 2024 el gobierno obtuvo 362 mil 24.8 millones de pesos por concepto de este impuesto, lo que significó un crecimiento anual de 68.1 por ciento en términos reales, el más significativo en 13 años.
Este aumento en la recaudación del IEPS en combustibles ha tenido un impacto positivo en los ingresos tributarios totales del periodo. A noviembre, los ingresos tributarios crecieron 6.2 por ciento en comparación con el año anterior, pero si se excluyen los ingresos del IEPS de combustibles, el crecimiento fue de apenas 2.9 por ciento.
Se espera que los ingresos tributarios cierren el año en 14.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), lo que sería el mayor registro en al menos 32 años. Sin embargo, sin considerar el IEPS en combustibles, este porcentaje se reduciría a 13.4 por ciento del PIB.
Las gasolinas y diésel representan el 63.5 por ciento de los ingresos totales del IEPS, convirtiéndose en un importante salvavidas para las finanzas públicas. Carlos Ramírez, socio consultor de Integralia, señaló que este año prácticamente no se han subsidiado las gasolinas, lo que ha permitido recaudar alrededor de 160 mil millones de pesos adicionales en comparación con el año anterior.
Jesús Carrillo, director de economía del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), destacó que la estabilidad en el precio del petróleo ha evitado la implementación de estímulos al IEPS de combustibles, lo que ha contribuido a una mayor recaudación. Sin embargo, advirtió que la estrategia de estabilizar los precios de la gasolina mediante estímulos fiscales podría no ser tan efectiva a medida que disminuyen los ingresos petroleros.
Por su parte, Daniela Balbino, especialista en finanzas públicas, considera que el repunte en la recaudación del IEPS por combustibles puede ser visto como una restitución, luego de años de disminuciones debido a estímulos fiscales aplicados en el pasado. En definitiva, el incremento en la recaudación del IEPS en combustibles ha sido fundamental para mantener a flote las finanzas públicas en un año marcado por difíciles condiciones económicas.
