En una entrevista concedida a EL UNIVERSAL, cinco exmilitares colombianos, identificados como Smith, David, Luis Miguel, Jairo Alonso y John Fredy, revelaron la manera en la que fueron reclutados por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) para formar parte de sus tropas de élite en México.

Según relatan, fueron atraídos por ofertas de trabajo en el área de seguridad en México a través de redes sociales, siendo contactados por personas que se identificaban como representantes de empresas de seguridad. David, de 30 años, relata que recibió una oferta para ser escolta en una base militar en México, con un sueldo mensual de 10 millones de pesos colombianos.

Tras aceptar la oferta y llegar a México, fueron llevados a un lujoso rancho en el municipio de Tuxpan, Jalisco, donde les informaron que ya formaban parte del cártel y que no tenían opción de abandonar la organización. Las amenazas de muerte por desobediencia los acorralaron, llevándolos a uniformarse y portar fusiles, antes de ser llevados al cerro para iniciar su entrenamiento.

Estos exmilitares colombianos se vieron atrapados en una situación que no esperaban, siendo reclutados por el CJNG y obligados a unirse a sus filas. Su testimonio revela la forma en la que grupos criminales reclutan a personas bajo falsas promesas de trabajo y los obligan a permanecer en su organización mediante amenazas de muerte.

Esta historia refleja la vulnerabilidad de personas que buscan oportunidades laborales en el extranjero y son engañadas por organizaciones criminales. Es un recordatorio de la importancia de verificar la autenticidad de las ofertas de trabajo y de estar alerta ante posibles abusos o prácticas ilegales que puedan poner en peligro la vida de las personas involucradas. La lucha contra el reclutamiento forzado y la trata de personas debe ser una prioridad en la agenda internacional para proteger a aquellos que buscan una vida mejor lejos de sus países de origen.