El presidente Vladimir Putin ha promulgado el decreto que fija la entrada en vigor de la renovada doctrina nuclear rusa, en respuesta al ataque con misiles de largo alcance Atacms por parte de Ucrania, fabricados en Estados Unidos. Según expertos, esta doctrina deja abierta la posibilidad de que Rusia recurra a su arsenal atómico en caso de considerarlo necesario. El texto del decreto es lo suficientemente ambiguo para permitir una amplia interpretación por parte del presidente Putin, quien tiene la autoridad para decidir la activación de una respuesta nuclear. La doctrina establece que Rusia podría recurrir a armas nucleares para repeler un ataque con armas convencionales o drones que representen una amenaza crítica a su soberanía e integridad territorial, sin definir claramente estos conceptos. Asimismo, se considerará un ‘ataque conjunto’ la agresión de un país sin armas atómicas respaldado por una potencia nuclear, lo que parece estar dirigido al apoyo que Ucrania recibe de potencias como Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia. Aunque se contempla la aplicación de mecanismos de disuasión nuclear, los expertos dudan que el Kremlin arriesgue un intercambio de golpes nucleares devastadores. En medio de esta tensa situación, Rusia busca proteger su territorio y mantener su posición en el escenario geopolítico internacional.
